lunes, 8 de noviembre de 2010

Hidden truth

Hidden truth

Empiezo de nuevo, porque hay teclados enemigos y dedos menos amigos.
La imagen era la de un paseo por la orilla, muy desorillada, de un río, muy desriado. Parcelas desorientadas, pisos reconstruidos y agua desnaturalizada. Es cualquier ciudad y cualquier país. Es cualquiera. Lo singular en Corea es la capacidad de esquivar la realidad. Esa "realidad" no es algo objetivo, admirable u objeto de censura. Es, simplemente, creación, recreación, mejor, privada de daños. La realidad en Corea es una vacuna, en la que el virus ha sido desactivado.

La realidad en Corea no son las cuatro columnas de cieno de Lorca: son columnas de silicona.


Todo lo demás, es marginal.
¿Y quién quiere ser marginal?